Una edificación de piedra tiene algo que no se puede fabricar: décadas de historia en cada muro. Por eso, cuando llega el momento de hacer una rehabilitación de tu casa de piedra en Lugo, el reto no es solo ganar comodidad, sino hacerlo sin borrar lo que la hace especial. En Luis Díaz Díaz, S.L. lo vemos a menudo con clientes que buscan materiales de construcción para recuperar la vieja casa familiar, así que hemos reunido cinco consejos que marcan la diferencia.
Antes de empezar: conozca bien la casa
El primer consejo es no picar ni un metro de pared sin un diagnóstico previo. Revise el estado de la cubierta, las grietas y la madera de vigas y forjados y, sobre todo, el origen de la humedad en los muros de piedra: puede subir del terreno por capilaridad, entrar por la cubierta o deberse a una mala evacuación de la lluvia. Unos canalones y bajantes en buen estado, que alejen el agua de la base del muro, resuelven más problemas de los que parece.
Muros que respiren
El segundo consejo para rehabilitar su cada de piedra en Lugo es el más importante: la piedra necesita transpirar. Los muros antiguos se levantaron con barro o cal, y cubrirlos con cemento o con pinturas plásticas encierra la humedad dentro, que acaba saliendo por el interior en forma de manchas y salitre. Para revocos y juntas, lo recomendable es un mortero de cal u otro mortero transpirable compatible con la piedra.
El tercero va de la mano: si necesita rejuntar muros de piedra, retire solo la junta suelta, sin dañar las piezas, y rellene con cuidado de no manchar la cara vista. Trabaje por tramos pequeños y humedezca la piedra antes de aplicar el mortero. Una junta ligeramente rehundida deja que la piedra siga siendo la protagonista de la fachada.
Confort sin renunciar a la piedra
El cuarto consejo es aislar una casa de piedra por el interior y con soluciones que no bloqueen la evaporación del muro, dejando una pequeña cámara cuando sea necesario. Así gana confort en invierno sin tapar la fachada. No olvide la cubierta: es por donde más calor se pierde y la parte que más agradece una buena intervención.
El quinto, conservar lo que tiene valor: carpinterías de madera, dinteles, losas o la vieja lareira pueden restaurarse e integrarse en el nuevo diseño. En los suelos, unos pavimentos cerámicos de aspecto rústico combinan muy bien con la piedra y son fáciles de mantener en el día a día.
¿Va a reformar una casa de aldea en Lugo?
Cada casa de piedra es distinta y merece decisiones pensadas con calma. Si está preparando su reforma y quiere resolver dudas sobre morteros, aislamientos o acabados, hable con nuestro equipo y en Luis Díaz Díaz, S.L. le ayudaremos a elegir los materiales que respeten la esencia de su casa.